Rosa roja, tráenos de vuelta una sonrisa.

A Gerardo, Ramón, René, Fernando y Antonio, injustamente secuestrados en cárceles de los Estados Unidos.
Caminando por las calles del apacible reparto Hermanos Cruz, percibí, con inmenso placer un ambiente festivo. El ir y venir de sus moradores, los bicitaxis (una alternativa para la calidad de vida) cargados con sus pasajeros y sus respectivos paquetes, los carros de otros lugares del país con la alegría contagiosa de amigos y familiares que se reencuentran, la algarabía de los niños, y otras escenas más que matizan esta época del año muestran el ambiente de paz en esta geografía pinareña.
Por primera vez anduve sola, con mis recuerdos, no de la mano de mi hija, que por sus resultados científicos se dispuso a afrontar la difícil –pero no imposible- tarea de una maestría en un país hermano. Esta lejanía nos ha enseñado a valorar, de ambas partes, la importancia del afecto familiar; nos fortalece ante el reto de los nuevos aprendizajes de la vida.
Un poco de nostalgia, ¿por qué no?, me hizo minimizar la alegría que había experimentado; de repente, me asaltó el complejo de culpa, me sentí apenada conmigo misma: me sentí egoísta. Recurrí, en un acto de autorreflexión, a las imágenes que recorren el mundo de madres clamando por sus hijos e hijas desaparecidos, encarcelados, quemados por productos de exterminios masivos, torturados, o cualquier otra atrocidad que se le haya ocurrido al ilegal presidente del país más poderoso mundo. En realidad no tengo derecho a la tristeza.
Inmersa en estas meditaciones, hice un aparte, y ante mí se visualizaba un jardín; hermosas rosas rojas resplandecían en esta soleada mañana de inicios de año. Acudieron a mi mente versos dispersos, no sé si técnicamente buenos, pero me brotaron del alma para las madres, que como yo, ven en cada rosa la dulce sonrisa de sus propios retoños.
Una rosa roja desde la lejanía.
Rosa roja que impregnas de color los amaneceres,
Llena de alegría los caminos tristes de esta lejanía;
Danos fuerza para emprender nuevos senderos;
Irradia tu energía y fortaleza por espacios infinitos,
Esparce majestuosa tu perfume por el universo:
En las más altas cumbres, las selvas, las llanuras,
Los desiertos, el fondo de los mares, los refugios, los sótanos,
Las cárceles….
Rosa roja tráenos de vuelta una sonrisa.
Lunes, 02 de Enero de 2006 17:24
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Autor: Dayana Litz
Hola!!!
Me ha parecido muy lindo este post... Un beso y felicitaciones de tu hijita...
Me ha parecido muy lindo este post... Un beso y felicitaciones de tu hijita...
Fecha: 04/01/2006 21:51.
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Autor: Marlene Franco
Dayana, es un artículo que quisiera que leyeran todas las personas que les toca de cerca este tema.
Fecha: 04/01/2006 21:57.
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Autor: Belkys
Marlene: estaba muy ocupada respondiendo a varios que me han escrito desde el frente, a 90 millas y un poquito más y por eso no había dejado coemntario. se cuanto se extraña a una hija porque lo he experimentado por varios meses. Ojalá esa rosa y muchas más nos traigan de vuelta a los cinco bien pronto. Un beso
Fecha: 05/01/2006 03:17.


