El espíritu solidario en los colaboradores internacionalistas del pedagógico de Pinar del Río.
Autora: Marlene Franco Suárez.Foto: José Alexis Trujillo.
En sus 47 eneros de victoria, la solidaridad ha sido una práctica en nuestro país; Fidel, así definió, el 16 de octubre de 1953, en su alegato de defensa, La historia me absolverá, el carácter solidario de la Revolución Cubana “…la política cubana en América sería de estrecha solidaridad con los pueblos democráticos del continente y que los perseguidos políticos por las sangrientas tiranías que oprimen a naciones hermanas, encontrarían en la patria de Martí, no como hoy persecución, hambre, traición, sino asilo generoso, hermandad y pan”[1]
El capital humano formado por Cuba; el elevado nivel profesional, su altruismo y el humanismo que caracteriza a la sociedad cubana, han hecho que esta colaboración se fortalezca aceleradamente.
La trascendental obra de la Revolución Cubana, construida en el ámbito de la colaboración internacional, refuerza el conocimiento sobre nuestras verdades por las personas de buena voluntad en diversas partes del planeta y en especial del Tercer Mundo; así lo expresa Fidel: “Pero hay también muchos, especialmente en los países pobres, que conocen lo que es la Revolución Cubana, el esmero con que se consagró desde el primer instante a la educación y a la salud de los niños y de toda la población, su espíritu de solidaridad que la ha llevado a cooperar desinteresadamente con decenas de países del Tercer Mundo, su apego a los más altos valores morales, sus principios éticos, su insuperable concepto de la dignidad y el honor de su Patria y de su pueblo, por los cuales los revolucionarios cubanos han estado siempre dispuestos a ofrendar sus vidas.”[2]
La Universidad Pedagógica de Pinar del Río reúne un personal altamente calificado en materia de Alfabetización, Superación y Capacitación de maestros en todas las enseñanzas; el claustro se caracteriza por su alta competencia profesional y elevada calidad humana; un numeroso grupo de su profesorado, se ha solicitado, por diversos países, para colaborar en los programas de enseñanzas.
Hoy, cuando las familias cubanas se reúnen para las festividades para el nuevo año, un equipo de abnegados colaboradores de nuestro pedagógico intercambian metodologías, criterios, softwares, sobre la tarea emergente que van a desarrollar a inicios de año en tierras hermanas. Este es un ejemplo del espíritu solidario de nuestros maestros y maestras, estas son nuestras fortalezas, no hay misiones imposibles cuando nos unimos para cumplirlas: es la obra de estos tiempos.
Martes, 03 de Enero de 2006 20:56


