La callada bondad de Celia Sánchez Manduley.

Corrían los primeros años del triunfo de la Revolución Cubana, en la capital de todos los cubanos: La Habana, cuando recibí la primera información sobre Celia Sánchez Manduley. Un primito, casi ciego nombrado Adán, vino con sus padres de Boquerón -un pueblecito de pescadores situado cerca de la ilegal Base Naval de Guantánamo- a tratarse en Liga Contra la Ceguera; estaba con una carta preciada en sus manos autorizando la inclusión de su nombre en el largo listado de solicitudes para recobrar la visión. La madre de Adán, mi tía-prima Nuna, expresó: esa carta nos la dio Celia.
Celia, formaba parte de los temas de conversación de nuestra familia. Nació, al igual que yo un 9 de mayo, por eso la identifico conmigo, por curiosidad personal, me inclino a saber sobre los nacidos bajo el signo de Tauro.
Durante los años en que vivenciamos el transcurso de los hechos relacionados con Celia, sólo encontramos amor y entrega a la noble causa del pueblo cubano por parte de la que Fidel llamó "La Flor más Autóctona de la Revolución". Recomiendo visitar el sitio http://www.rhc.cu/celia/portadacelia.htm
Un 11 de enero la noticia de la muerte conmovió a toda Cuba, y en particular a mi familia. Mi tía Alba, una artista natural de pueblo, le ofreció una misa -una tradición popular de los campesinos en "La Loma de la Piña", un terruño del monte guantanamero-. La creativa tía mía le escribió esta canción:
"Celia la Guerrillera"
Celia la Guerrillera,
inolvidable e inmortal,
la Patria te necesita: Madre Ejemplar.
Aunque pase el tiempo
y no la veamos más,
vive en los sentimientos,
en el fondo de los demás.
Humilde y sencilla calla su bondad,
eres pionera universal.
un primero de enero trajiste la libertad,
y un once de enero te haces inmortal.
Letra y música de Alba Franco Aguilar.
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Autor: yirian
Fecha: 12/08/2006 14:06.


