Flores amarillas contra la violencia sutil.

He estado reflexionando recientemente sobre la forma más adecuada para sumar amistades; sin embargo cada vez se me hace más compleja esta meta. Porque mejorar las relaciones interpersonales debe ser una meta de las personas que tenemos la posibilidad de comunicarnos diariamente con un considerable número de personas.
Una de las estrategias personales que he asumido se relaciona con un poema que escuché hace poco tiempo: -Halaga, al menos, tres personas en el día. Cada día trato de mostrarme gentil con mis colegas, pues eso me hace bien; pero, ¿piensan ustedes que siempre se interpretan bien mis intenciones? ¡Para nada! Las consecuencias, en algunas pocas ocasiones, han sido adversas; pues a veces, he recibido respuestas sutilmente violentas, y lo peor es que esas personas no se percatan de su "agresividad".
La agresividad, ya sea gestual o verbal, no siempre se concreta de la misma manera; muchas veces, con una aparentemente dulce sonrisa en los labios se cometen las agresiones más despiadadas; pues la esencia del acto agresivo es sutilmente transparente a las personas con elevada inteligencia emocional. Cada vez más se van sustituyendo estilos de comportamiento evidentemente violentos por los sutilmente violentos; y no sé cuál es el que más afecta las relaciones interpersonales.
Yo, en mi persistencia, continúo cultivando rosas amarillas -las rosas de la amistad-; y seguiré halagando, al menos, tres personas diariamente; ya les comentaré dentro de unos meses los resultados de mi estrategia de educación para la paz.
Foto: www.floresfrescas.com
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Autor: Zenia
La rapidez de las rutinas, el ritmo agitado en el que vivimos quizás no nos dejan valorar que para trabajar en equipo hacen falta muchas flores amarillas, dejando a un lado los egocentrismos.
Sigue cultivándolas. Ellas te harán bien.
Fecha: 26/02/2007 21:47.

